viernes, 21 de noviembre de 2008

Internet sin control y el descontrolado morbo de la gente

Hoy apareció en el sitio de noticias Infobae.com una información referida a un adolescente estadounidense que se suicidó tomando pastillas en su habitación y transmitió el terrible momento a todo el mundo vía Internet.
A través de su webcam, el muchacho se conectó al portal de transmisiones en vivo Justin.tv. En el foro de esa página, fue anunciando durante varios días que iba a matarse frente a los ojos de cientos de miles de personas. Nadie le creyó. Los familiares nunca se dieron cuenta. Incluso, los cibernautas lo arengaban enviándole mensajes que lo desafiaban a concretar el suicidio.
Y el pibe lo hizo. Si bien el video ya fue bajado, miles de personas lo vieron retorcerse en su cama mientras se moría por la sobredosis de fármacos. La Policía lo descubrió, pero fue demasiado tarde. Cuando llegaron a la casa ya estaba muerto.


Igual cala los huesos. La foto es una captura del video, pero así zafa.


Es anecdótico, pero el motivo del suicidio del chico fue una mujer que no le correspondió su amor. "Nunca voy a ser suficiente para ella", se lamentó en una carta que dejó antes de ingerir las pastillas.
La noticia genera muchos debates. En primer término, quién y cómo se controla el incalculable flujo de información que circula a través de la web. Siempre se esparce el rumor de que redes sociales como Facebook, Sonico, y otras, son inventos de los servicios de inteligencia internacionales para recibir información. ¿Este tipo de atrocidades que se ven en la Red no las controla nadie? ¿Es posible que se filtren permanentemente este tipo de videos, que van desde una chica haciéndole sexo oral a su compañerito de escuela, hasta un crimen o un suicidio?
Por otro lado, exaspera el morbo del ser humano. A nadie le importó la vida de ese chico, o sus problemas. Aunque anunciaba su ubicación con país y ciudad, nadie fue capaz de avisar a la Policía sino hasta que el muchacho ya estaba muerto. Aquí, en Argentina, y en el sitio que reprodujo el caso, el 70 % de los comentarios se preguntaban por qué no estaba colgado el video.

Sobre este tema, dispara un montón de reflexiones la película Sin Rastros, que refiere a un asesino serial que, para vengarse del tratamiento morboso e irrespetuoso que dieron los medios televisivos al suicidio de su padre, empieza a matar gente con las técnicas más tortuosas imaginables, y los transmite por Internet. Altamente recomendable, menos para gente impresionable.

1 comentario:

Fernando Candeias dijo...

No hace falta ir tan lejos para ver estas aberraciones. Mira lo que pasó con el Malevo Ferreyra, con Ferriols (y aquella famosa cámara oculta que poco tenía de periodismo y sí mucho de morbosidad)...

Internet es el gran Truman Show del que todos somos cómplices. Tal es el caso de Facebook todos servimos a... quién sabe a quién.

Algo de esto mencionó George Orwell en 1984, con la particularidad de haberlo escrito en la década del 40.

Un saludo.