viernes, 27 de febrero de 2009

La bandera de la muerte, o cómo la violencia en el fútbol se sigue cobrando vidas

El conocido como jefe de la barrabrava del Club Olimpo de Bahía Blanca, Daniel "el dani" Guzmán, fue asesinado a balazos en las últimas horas, durante una emboscada ocurrida en las inmediaciones del estadio.
El cuerpo del hombre de 32 años apareció en la madrugada de ayer con un disparo en el pecho con orificio de salida en la espalda, en Patricios al 1.800 del barrio Noroeste.
Hay una persona detenida, otro barra del mismo club, pero relacionado con una facción opositora a "la 74", que comandaba el asesinado.
El demorado fue identificado como Elio Bruno Erbín, también de 32 años, con diversos antecedentes, quien forma parte de la hinchada de Olimpo, aseguró el capitán Flavio Fatuta, de la comisaría Quinta de Bahía.

Brutalidad. La barra de Olimpo, envuelta en un crímen inédito para la ciudad.


Este sujeto fue arrestado cuando intentaba escapar por una de las rutas de salida de la ciudad. También detuvieron a otra persona que le habría facilitado vestimenta para escapar del lugar de donde fue aprehendido. Ahora, buscan a un tercer cómplice.
Fatutta dijo que cuando llegó la ambulancia Guzmán seguía con vida pero que no logró sobrevivir. “Hasta el momento encontramos las vainas de dos balas servidas”, explicó.
Cabe aclarar que Guzmán fue condenado en febrero de 2006 a sesenta días de prisión por lesiones leves en riña, durante una pelea entre dos grupos antagónicos de la UOCRA, en julio de 2001. Ambos grupos también estaban vinculados a la barra de Olimpo; como suele suceder, las hinchadas de fútbol tienen relación con sectores políticos, a los que son funcionales a cambio de dinero o protección.

La bandera

Aunque parezca increíble en un mundo de gente racional, la disputa entre las dos partes de la banda de Olimpo se avivó hasta llegar a consecuencias fatales por una bandera del club. En realidad, el "trapo" fue el objeto de una actitud que la parte "oficial" de la barra calificó como una alta traición.
A Erbín se lo acusa de haberle vendido una de las banderas que Olimpo confeccionadas por la hinchada nada menos que a la gente de Villa Mitre, el rival acérrimo del club aurinegro (para los que no sepan, ambos clubes conforman el clásico de Bahía, como una especie de Estudiantes-Gimnasia pero con más viento...)
Utilizando el sentido común, bien podría entenderse como un alta traición la venta de la bandera. En los códigos del fútbol, que en una hinchada se exhiba una bandera de la banda contraria es uno de los más preciados "trofeos de guerra" y señal de poder. Claro que, por lo general, los "trapos" se roban durante peleas o enfrentamientos y no cuando alguien de adentro se las vende, como un verdadero traficante de fetiches. Queda claro que, a partir de ese incidente, el grupo "oficial" de la barra de Olimpo juró venganza.
La Policía cree que ayer se dio ese encuentro que resolvería las cosas, pero la taba se dio vuelta y uno de los que iba a hacer justicia terminó ajusticiado.